Mostrando entradas con la etiqueta Tortilla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tortilla. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de agosto de 2014

Tortilla de patata

Bienvenidos una semana más a En el drama de mi cocina, ¿qué tal fue el sándwich de pollo? Seguro que ahora cuando llegáis a casa muertos de calor y de hambre coméis en condiciones. Esta semana os voy a enseñar un clásico de merendero de piscina junto con los filetes empanados y el embutido: la tortilla de patata. 

Es sin duda mi plato favorito e incluso podría comerla todos los días sin aborrecerla, y sin embargo es de los que más me ha costado hacer y aún nunca consigo que me quede como las que comía cuando vivía en casa de mi padre. Porque queda raro pero en vez de la tarta del otro día yo le hubiera puesto una vela a una tortilla y tan feliz, esto creo que ya os lo conté... 

Ingredientes para dos personas:
  • Dos patatas medianas.
  • Cuatro huevos
  • Media cebolla (opcional)
  • Leche (también opcional)
  • Aceite
  • Sal
Elaboración:
  • Pelar, lavar y picar las patatas en trozo de 1 cm x 1 cm.
  • Picar la cebolla y juntar en un bol de plástico o en un plato con la patata.
  • Añadid aceite y sal como si fuera una ensalada.
  • Este truco lo aprendí hace tiempo: meted la mezcla anterior en el microondas a máxima potencia durante cinco minutos y medio. Cuando termine, remover y repetid el proceso.
  • Mientras tanto, con un tenedor, batir los huevos y echar un chorro de leche. Esto último no es necesario pero a mi me la hacían así y está rico.
  • Cuando terminen de cocinarse las patatas y la cebolla, echar el huevo batido.
  • En una sartén... ¡¡Importante!! que solo la uséis para hacer tortilla y huevo fritos sino se os pegará todo y os sentiréis muy frustrados.  A lo que iba, en una sartén con una cucharada sopera de aceite volcar el huevo con la patata y la cebolla. 
  • Todo a fuego medio, por supuesto.
  • Dejarlo durante cinco minutos mientras con una espumadera de plástico separáis los bordes de la tortilla para que no se pegue a la sartén.
  • Ahora viene el momento drama de mi cocina total, el momento en el que saldréis triunfantes de la cocina o humillados, tapad la sartén con un plato llano (que la cubra, por favor) y mientras con una mano sujetáis el plato con la otra dais la vuelta a la sartén hasta que la posición final sea de arriba a abajo: mano sujetando la sartén boca abajo, plato y mano.
  • Perdonad que no haya documento gráfico de este momento, pero para mí aún sigue siendo muy tenso.
  • Quitad la sartén y rezad por que la tortilla en su totalidad haya caído en el plato.
  • Si no es así no quiero quejas porque ya os advertí que tenéis que usar una sartén únicamente para tortillas y huevos. Si a pesar de ello se os ha pegado, ha llegado el momento de jubilar a vuestra sartén de los huevos.
  • Colocad la sartén en el fuego de nuevo, añadid unas gotas de aceite y con mucho cuidado deslizad la tortilla (con la parte echa hacia arriba porque ahora queremos cocinar la que está cruda) sobre ella.
  • A mi me gusta poco hecha, así que bajo el fuego al mínimo y tras tres minutos repito el proceso del plato. Si eres de los raros a los que le gusta cuajada, aunque te respeto, déjala el mismo tiempo pero no cambies la potencia del fuego. 
  • Ahora haz como yo y tómate una cerveza para eliminar tensiones y celebrar tu proeza.
¡Buen provecho!